¿Castigar?, sí claro, pero inteligentemente

El castigo para erradicar o modificar conductas determinadas es una vieja técnica utilizada por nuestros antepasados, aplicada por nosotros mismos en la actualidad y que en el futuro seguirá presente. El castigo existe desde tiempos inmemorables y no únicamente en la especie humana. No conoce de clases sociales, género, religión ni profesiones.

Básicamente tenemos dos formas de castigar. Una más tradicional (la de toda la vida) y otra menos tradicional (la moderna).

La tradicional es la que yo entiendo como la del castigo sin sentido, humillante, degradante, la que rara vez sirve para aportar algo positivo y la que ayuda al infractor a “rebotarse” más si cabe. Ejemplos de esta serían: “como has suspendido matemáticas ahora no irás a entrenar hasta que apruebes la asignatura”, “ como no cuidas el material y eres un guarro pues ahora te borro del fútbol”, “como has contestado mal a tu madre hoy no vas a jugar”, “como te portas mal en clase ahora estarás de pie en la esquina y me vas a copiar 1000 veces no voy a portarme mal en clase”, etc.

La menos tradicional, es el castigo que nos hace mejorar y aprender, es el castigo que cuando hacemos algo mal y sabemos que nos va a “caer la del pulpo” casi que queremos que nos castiguen.” Si suspendo un examen voy a tener que dedicarle más horas de estudio a aquella asignatura”, “si me castigan porque he ensuciado una clase o un vestuario sé que tendré que limpiarlo y cuidar del material”, “cuando termines de entrenar, en casa, hablaremos sobre tu contestación”, “como me han castigado ahora tendré que hacer un trabajo sobre la educación y el respeto”.

Que manía tenemos los adultos de castigar borrando o reduciendo los días de entreno de nuestros chavales, como si esto ayudase tanto a corregir eso. Para muchos de ellos, cuando están entrenando, es el mejor momento del día, les gusta lo que hacen, están con otros compañeros, mejoran y ganan en confianza y autoestima.  Está claro que algo hay que hacer, pero porque vamos a donde duele más porque vamos ahí donde hace más daño. Es importante buscar nuevas formas de castigo y no privar a nuestros hijos de algo que realmente les beneficia mucho.

Revisa tu metodología de castigos y apuesta por el castigo inteligente.

Un saludo

Joan Ribas

Acabando con los bloqueos emocionales

dificultades-del-aprendizajeNo sé si alguna vez has sufrido un bloqueo emocional o si en la actualidad lo sufres. Cabe decir que cuando nos bloqueamos nos sentimos muy mal, no somos capaces de llevar aquella acción a la práctica correctamente y nuestra mente se queda como en blanco.

Los bloqueos se pueden presentar en situaciones tan diferentes como al tener que dar una charla en público, delante de un examen, chutando un penalty o cuando queremos entablar una conversación con alguna persona que nos gusta o que nos impresiona.

Todas estas situaciones tienen un denominador común que es el miedo o la inseguridad.

Esta falta de  confianza crece de manera exponencial si anteriormente hemos”fracasado” en esa labor. Os pongo un ejemplo, si tengo que dar una ponencia y la última que di no fue bien, me entran esas dudas de si seré capaz de hacerlo bien o no en la próxima. Si vamos alimentando nuestra mente, enviándole mensajes del estilo “no voy a ser capaz”,” y si me quedo en blanco”, “y si me bloqueo que van a pensar los demás de mi”,tenemos todos los números para que así sea. De alguna manera estamos programando nuestro futuro pero de manera negativa.

Sabiendo que lo que nos decimos a nosotros mismos, en nuestro interior, afecta de manera positiva o negativa a nuestros pensamientos, emociones y acciones, pon mucha atención en tu diálogo interno. Construye uno mucho más positivo y optimista. Rompe con esas creencias que te limitan y que favorecen el “fracaso” y sustitúyelas por otras que favorezcan el éxito. Reprográmate para un futuro mejor.

Pude ayudarte muchísimo el modificar tu lenguaje interior, el prepararte bien la ponencia, tener un recurso (respiración, notas…) en caso de que sientas que vas poniéndote nervioso antes o durante la charla (no esperes a bloquearte) para utilizarlo y regularte de nuevo.

Y por encima de todo, si crees en ti mismo y en tus posibilidades verás como vas a salir airoso de esta situación. Ánimos y adelante!.

Saludos.

Pon un psicólogo deportivo en tu empresa

banner-top-business¿Cómo que poner a trabajar un psicólogo deportivo en mi empresa?, si mi empresa nada tiene que ver con el mundo del deporte y si tuviese algo que ver, no veo cómo.

Esta, seguramente, es la primera cuestión que os viene a la cabeza y no veis el motivo por el cual este profesional puede tener cabida en el mundo empresarial. De hecho, así me lo han hecho saber varios empresarios cuando hemos estado hablando de ello.

Dejarme que os explique por qué yo lo veo del todo útil y necesario. Desde mi punto de vista, hoy en día para poder tener éxito en lo que hacemos, para seguir mejorando y aspirar a cotas más altas, debemos de hacer muchas cosas, pero el prepararnos mental y emocionalmente es primordial. Desde hace bastante tiempo he ido observando y contrastando que las técnicas y estrategias que utilizo para la mejora del rendimiento en deportistas pueden ser muy eficaces y útiles en el ámbito empresarial.

La motivación, la concentración, la gestión adecuada de las emociones y la confianza, harán que podamos rendir al máximo de nuestras posibilidades y nos facilitaran el camino hacia la consecución de nuestros objetivos (deportivos, empresariales o personales). Estas cuatro habilidades han de ser “fuertes” y estar en equilibrio, no puede haber una que falle porque si no, no rendiremos lo que debemos y no conseguiremos las metas propuestas. Y como no siempre vamos a estar estables, es necesario entrenarlas.

Para mí, los directivos, ejecutivos, directores de personal, expertos en recursos humanos, empresarios y formadores, entre otras funciones, la de gestionar equipos o grupos se me antoja una de las principales. Han de ser buenos “gestores de personas” y para ello deben de prepararse como tales. Las características comunes que tienen todos los entrenadores deportivos de éxito en diferentes deportes o disciplinas deportivas son que son buenos líderes, buenos motivadores y buenos comunicadores.

Fijaros que estamos hablando de dos funciones principales que el psicólogo del deporte puede aportar a vuestras organizaciones o empresas. La primera es entrenarte (como si fueras un “deportista” de élite) para que seas más eficaz y productivo en tu puesto de trabajo, utilizando técnicas y estrategias de la alta competición, consiguiendo alinear tu vida profesional con la personal y la segunda es prepararte (como un “entrenador” de élite) para poder gestionar de la mejor manera posible a tu equipo o grupo, sabiendo que estos están formados por personas y que cada una de ellas es diferente.

Muchos entrenadores deportivos aplican conceptos y metodologías empresariales en sus equipos, obteniendo grandes resultados. ¿Por qué no utilizar técnicas y estrategias del mundo del deporte para la empresa y asegurarse obtener grandes resultados también?

Saludos.

Si hay un problema también hay una solución

 th¿Qué es el Problem Solving Estratégico?

Es un método riguroso para hallar soluciones a distintos problemas y de esta manera poder alcanzar los objetivos que uno o una organización se planteen. Uno de sus máximos exponentes,por no decir el máximo, es Giorgio Nardone.

Ante una situación problemática se aconseja seguir estos pasos:

  1. Definir el problema: en qué consiste el problema, quién está implicado, dónde se produce, cuándo aparece y cómo funciona.
  2. Definir el objetivo que hay que alcanzar.
  3. Analizar y evaluar las soluciones intentadas: que es lo que has ido haciendo para resolver el problema y no ha funcionado. Y que es lo que has ido haciendo y sí ha funcionado.
  4. La técnica del cómo empeorar: ¿cómo podría empeorar más la situación?
  5. La técnica del escenario más allá del problema: imaginar la situación ideal.
  6. La técnica del escalador: partimos del objetivo a alcanzar y nos imaginamos el estadio anterior a éste, luego el anterior a éste, y así sucesivamente, hasta llegar al punto de partida.
  7. Corregir el tiro progresivamente: abordar primero el problema más accesible.
  8. Siguiendo estas fases y haciéndolo bien podrás dar con la solución a tu problema.

Ánimos y ponlo en práctica. Verás que resultados vas a tener!.

Saludos.

CRECIENDO JUNTOS